HISTORIA DE ALMEDINA

Almedina es un bello municipio situado al sur de la provincia de Ciudad Real, en el corazón del Campo de Montiel, Cuna del Quijote y puerta de entrada a Sierra Morena.

Su enclave estratégico lo sitúa en lo alto de un cerro, desde donde se pueden divisar serenos parajes y llanuras definidas por las caprichosas tonalidades estacionales.

En sus alrededores, en los parajes de la Cabricería, el Cerro Morrón o el Gollizno, han sido hallados numerosos restos romanos, entre los cuales destaca el Puente Romano en un perfecto estado de conservación y cuya inscripción se conserva en el museo Provincial de Ciudad Real

No obstante Almedina alcanzó su auge durante la dominación musulmana, pues presidía el inmenso campo de batalla que se extendía hasta el Guadiana, resistiendo ante numerosos ataques cristianos, cuyo objetivo era invadir Andalucía. De su importancia como enclave musulmán, conserva su nombre Almedina (La ciudadela).

Almedina fue levantada por los musulmanes como fortaleza para asegurar el dominio y la posición, y custodiar uno de los caminos más frecuentados por los ejércitos. Fue constituida como capital de la región gracias a su perfecta condición estratégica.

También se ha constatado en Almedina la ocupación de asentamientos humanos a lo largo de la Prehistoria. La mayoría de estos se ubicaban en las zonas aterrazadas próximas a cursos fluviales o pequeños arroyos.

Se ha llegado a deducir la alta probabilidad de un asentamiento íbero, debido a las similitudes que comparte con otras excavaciones íberas repartidas por España.

Hablar de la historia de Almedina es hablar también de sus dos hijos más ilustres, Bartolomé Jiménez Patón , maestro de retórica y uno de los humanistas de más prestigio e influencia entre los filósofos y escritores de los siglos XVI y XVII, y Fernando Yáñez de la Almedina,  (1489-1536) pintor que viajó a Italia, donde adquirió un estilo leonardesco y florentino, cuya obra más importante, Santa Catalina de Alejandría, se encuentra en el museo del Prado de Madrid.

 

Entre sus celebraciones destaca El Baile de las Ánimas, datado del siglo XIV, donde los vecinos del pueblo participan en un baile de pujas organizado por una cofradía, con el Animero o Hermano Mayor, elegido por los ciudadanos, al frente.

Si quieres conocer más curiosidades sobre la historia de este pequeño pero importante municipio de la Comarca del Campo de Montiel, visita el blog de La Bitácora de Almedina.